lunes, noviembre 28, 2005

Luces

Borra las sobras, las sombras y sabrás
que queriendo se puede querer y pudiendo se quiere poder.
Que cada sendero oscuro pone en peligro tu vida, tu alma, tu ser

Boquiabiertos de par en par, contemplamos seriamente
la forma en que el mundo se deshilacha
por tu ausencia.

La nada nos envuelve y lleva papel de regalo
y una cinta roja
que corre por tu cuello
resbalosa

Pero surges imponente cada día
espantando los demonios de mi mente
fustigando los errores con ideas
inteligentes

Llenas mi campo de nuevos brotes
y amaneces en mi cuerpo.
Eres madre, eres tierra
eres lluvia y eres sol... la madre de las fuentes de luz.

Día de incidentes amables

Mañana fresca y ambiente agradable desde temprano. Me saluda con un beso y un abrazo, como siempre, sin tener idea de que el resto del día será perfecto. Miradas cómplices, palabras bonitas dichas en tono dulce. Colaboración y apoyo mutuo.

Media el día y todo sigue viento en popa. Las miradas, las palabras, y el breve contacto de las manos.

Almuerzo chatarrápida y la compañía la hace parecer un manjar. Sólo son 15 minutos, y hay que disfrutarlos. Nunca pensé que los ojos pudieran saborear mejor que las papilas. Las miradas continúan.

Fin de la jornada. Hora de calor, cansancio y aburrimiento... no para todos. Yo estoy feliz por haber pasado 10 horas en su compañía. 10 horas en que mis ojos jamás se cansaron de observar los suyos, 10 horas en que mis palabras fueron tan dulces como el color de su cabello y 10 horas en las cuales no me importó trabajar a presión. Su mirada es la mejor válvula de escape.

Esta noche volveré a ver sus ojos, pero sólo en mis sueños. Mañana será otro día consagrado a la contemplación. A su contemplación.