jueves, diciembre 15, 2005

Examen

ME sentí protegido, como si llevara una capa que me envolvía en paz y confianza. Sus palabras me sirvieron para entender que hay ciertos asuntos que la química resuelve mejor que la razón. Hasta sentí su aroma en un instante... las buenas vibraciones me hicieron amarla aún más.

Hoy fue un día de sensaciones especiales. Y de palabras también especiales.

Por la mañana, buenas intenciones. Por la tarde reconociste que mi cercanía te hace sentir relajo. Por la noche sentiré tu presencia nuevamente, envolviéndome como antes y durante el examen de hoy.