jueves, diciembre 01, 2005

"Te adoro".

Día de locos. Llega diciembre y la gente se transforma en autómata. El calor empeora las cosas.

Hoy quise comenzar bien el día... lo conseguí. A pesar de lo tedioso de la rutina, de la multitud que no avanza y del calor, el horrible y sofocante calor, pude sentir ese aire divino que me susura al oído, que me revitaliza y alegra a cada instante. Sólo dos palabras, un gesto facial y una llamada telefónica bastaron por hoy, pero el apetito se hace cada día más fuerte, punzante y exigente.

Recordaré el tono de esa voz diciendo aquellas dos palabras que hacen que todo en mi entorno desaparezca por un segundo.