jueves, enero 15, 2009

Todo se hace trizas

Que fragilidad existe en las relaciones humanas. Un gesto inadecuado en el momento menos indicado y se produce un torbellino que desbarata todo lo que se había constuido con meses de esfuerzo. Difícil reconstruir lo que ya se derrumbó. En este caso no hay albañiles capaces de levantar nuevamente un edificio de tamañas proporciones. Se desvanecen los afectos, se diluye el cariño y ni siquiera el paso del tiempo puede borrar las huellas del desastre.
Sólo queda la certeza de que los cimientos seguirán ahí para construir algo nuevo evitando el material reciclado y convertir un nuevo esfuerzo en algo monumental, de categoría y que resista el paso de cualquier tormenta.
Ya no habrá días soleados ni mañanas frescas o tardes divertidas. Todo se hace trizas y no hay voluntad que repare el daño causado por la falta de compromiso.

sábado, octubre 25, 2008

¿Es Facebook una máscara de la Matrix?


Es adictiva, omnipresente, silenciosa, democtrática y en expansión. Es un refugio para tiempos muertos y permite llevar la vida a otros planos.
A veces me asusta ver que destiné tantas horas del día al facebook, pero al final lo siento como una inversión. No me cobra como sicólogo pero puedo desahogar mis rollos, emociones e intereses del momento... da igual si al resto le interesa mi estado o ni siquiera lo lee.
A veces siento como si tuviera una vida real y otra digital. Una dicotomía existencial del tipo "existo porque posteo / posteo porque existo".
No deja de ser cierto -filosóficamente hablando- que tenga esta multiplicidad de vidas. Existo en distintos planos y acá sólo analizo una millonésima parte de todos mis existires.
¿Será que la contraseña de acceso a facebook es el símil del plug que se conecta a la nuca de Neo y Trinity en Matrix? A veces siento que si... sólo espero que mi viaje no sea tan riesgoso ni se quede sólo en una trilogía para el cine.

domingo, mayo 04, 2008

Noche de tablas y frambuesas

Anoche salí con mi gran amiga Lily. Hacía un poco de frío, pero conversamos y nos reímos mucho, hasta olvidar que mayo trae bajas temperaturas. Buscamos un pub, restobar, lunch o lo que mejor nos pareciera, y recalamos en un restobar de Orrego Luco, lugar estiloso y agradable.
Para picar, una tabla de "olivas verdes" (aceitunas) con pepinillos, jamón serrano y quesos al pesto, todo bañado con un delicado toque de aceite de oliva (un poco rebuscada la tabla, pero bien sofisticada y con muy buena mezcla de agridulces). Para saciar la sequedad de garganta, jugo natural de frambuesas en vasos de medio metro de altura... Excelente.
Lo mejor de todo fue, nuevamente, la sensación de paz y confianza que se siente cuando comparto con mi amiga. Las risas, las buenas vibras que me entrega y esa capacidad de sintonizar conmigo en todo momento no hacen sino fortalecer cada día la confianza, el cariño, respeto y cuidado mutuos que nos acompañan cuando estamos juntos.
Fue una muy buena experiencia post vacaciones post estrés. Desde anoche ese es nuestro lugar especial. Donde nos contamos nuestras vidas, nos aconsejamos, nos cuidamos y vemos crecer.
Trataremos de juntarnos un par de veces al mes en ese lugar especial, para seguir hablando de nuestras vidas no tan especiales, pero que hacen una buena mezcla de pequeñas situaciones simpáticas.
Gracias nuevamente, amiga mía. Eres lo mejor que me pudo pasar al regresar al caos de mi vida laboral. Seguiré tus consejos.

sábado, noviembre 03, 2007

Cariños con crema chantilly


Lo que podría sonar como algo rutinario fue una experiencia fascinante. Decir que me junté con una amiga a tomar un café podría ser una situación poco novedosa, pero en mi caso fue genial. No tanto en si por el café, sino por la tremenda persona que es mi amiga Lili. Además de amena, se portó como poca gente suele hacer en estos tiempos. Me tenía dulces de regalo por halloween y me saludó con un abrazo de esos que uno siempre ha querido recibir. ¿Sabes una cosa, Lili? Me encanta cómo eres y adoro esa sensación de confianza plena que existe cuando estamos juntos. Eres una gran amiga y espero estar siempre a tu altura... Te adoro. Hace tiempo que no escribía, pero esta experiencia quiero dejarla plasmada para no olvidarme de agradecer por tener una amiga así.
Espero no dejar de verte tanto tiempo y que podamos reunirnos en otras instancias.





sábado, marzo 10, 2007

Marcando territorio


Estoy contento. Hoy me di cuenta de lo importante que me estoy volviendo en el trabajo: la sección no funciona bien cuando los empleados de turno no son quienes trabajan conmigo. Mi presencia cobró, de pronto, un valor agregado que no había sentido en los meses anteriores. Cada día se nota un poco más. Espero que no se me nuble el horizonte ni los humos se me vayan a la cabeza. Me gusta lo que estoy haciendo y debo cuidarlo.

miércoles, enero 10, 2007

Sorpresas amables


Increíble, pero sucedió. Fui a retirar documentación con la firma de mi jefa. Nada extraño hasta ese momento. Sobre la carpeta azul resaltaba un post it amarillo con algo escrito de su puño y letra: Darío: mis más sinceras felicitaciones por el despacho de hoy. Gracias por todo tu apoyo". Y firmaba con su nombre.
No sé qué ha pasado en mi vida estos últimos meses, pero todo me sonríe. Mi superior, Gonzalo, lo expresa con la frase "tú estás bendito", que me ha dicho dos veces ya esta semana.
Buenos motivos para irme a dormir contento y un poquito cansado. Pero alicientes como estos son los que me hacen sentir pleno y me impulsan a tomar una decisión importante: postular a un cargo superior, con mayor sueldo y en forma definitiva. Esta vez no echaré pie atrás.

domingo, enero 07, 2007

Ascensión a la nada



Me dijeron que lo tomara como un "ascenso", pero la verdad es que no me gusta mi nuevo trabajo. Es un fastidio eso de ver que pasan los minutos y que se avanza poco y nada, sin entender cómo es posible coordinar labores con un par de personas que no se interesan por llegar en conjunto a un buen resultado.
Prefiero mi puesto anterior, lleno de movimiento y donde era necesario estar con los reflejos y la mente siempre alerta para encarar los problemas de la gente y tratar de encontrarles algún alivio.
Mis antiguas compañeras eran diferentes. Todo el día me decían pesadeces, pero en sus frases trasuntaban un cariño palpable y entrañable. Las de ahora, en cambio, no dicen nada, sólo sonríen y responden de vez en cuando a alguna de mis preguntas operativas, pero sin sentimiento ni intensidad.
Extraño. No siento haber "ascendido", como dijo uno de mis jefes. Más parece que hubiera cometido un error de proporciones y ahora estuviera sufriendo un castigo.
A pesar de todo, ya tengo preparada la respuesta: la próxima vez que me pregunten cómo me siento en el nuevo puesto, diré la verdad. "Me siento incómodo, me siento trabado e inútil y no me dan ganas de volver al día siguiente a estar sentado frente a mi computador y ver que los minutos pasan, el trabajo se estanca, el resto del equipo no sabe ni se interesa por lo que debiera ser un trabajo en conjunto, la gente de la sección sólo sonríe y contesta amablemente a mis preguntas operativas, pero sin emoción ni sentimientos".
Ojalá me pregunten mañana. Ya no quiero seguir en ese puesto y prefiero diez veces el anterior.